Hoy en día, mucha gente, opta por comprar un coche de segunda mano antes de comprar uno nuevo. El mercado de coches de ocasión, está en pleno crecimiento, tanto en ventas, como en precios.
Por esa razón, es necesario, revisar bien un coche antes de comprarlo, ya que se tratan de vehículos usados y con desgaste.
El comprador tiene que saber cual es el estado real del coche que compra, y para eso te recomendamos, que lo revises con un profesional antes de comprarlo.
Y sí, antes de comprarlo sería lo ideal, ya que muchos clientes nos contactan para revisar los coches después de adquirirlos, tras notar algún tipo de problema en ellos. En estos casos, las reclamaciones se complican.
En este artículo os damos una guía básica de revisión:
1. Los coches se deben buscar en portales de internet conocidos. Evitar anuncios de redes sociales, anuncios con precios bajos, gangas o chollos..
2. El vendedor debe trasmitir confianza tanto si es particular como si es profesional, es algo de sentido común.
3. Cuando ya disponemos de la matricula o el número de bastidor del vehículo, se debe pedir un informe completo, para comprobar su estado administrativo y conocer el historial del coche. Se puede pedir en la página de la DGT o CARFAX.
4. Revisar la carrocería del vehículo. Debemos poner atención en descuadres y golpes reparados, óxidos, grietas provocadas por masilla. Las fechas de fabricación de muchas piezas como las de los focos y lunas, si no son las de origen y son posteriores, indican que ha habido una sustitución, por lo que podemos intuir si ha sido por un accidente o no.
5. Revisar el vano motor. Debemos de revisar que todos los niveles del vehículo sean correctos y tengan buen color. Inspeccionar también si existen fugas o rezumes graves que indiquen que existe una avería. Si estamos revisando un coche que tiene caja cambios automática, preguntar al vendedor si se le ha realizado alguna vez el servicio a la caja. Recordad, las cajas de cambio automáticas también tienen su mantenimiento aunque algunas marcas digan lo contrario.
6. Revisar los neumáticos del vehículo. Revisar las fechas de fabricación de los mismos, que no tenga grietas y que no tengan un desgaste irregular.
7. Revisar los bajos del vehículo. No deben existir excesivos óxidos ni golpes. También fijarnos en si hay fugas de líquidos o rezumes. Por ejemplo, en un diferencial trasero, fuelles de palieres..
8. Revisar el interior, el desgaste del interior debe coincidir con la edad y kilometraje del vehículo. Nos debemos fijar en el desgaste de pomos, asiento de conductor, volante… Si un interior está mal cuidado, es posible que todo el coche en general esté descuidado. El interior nos puede dar muchas pistas de como se ha tratado el vehículo.
9. Realizar una prueba dinámica de alrededor de 15 minutos. Probar el coche a baja y alta velocidad para ver su comportamiento. Debemos poner atención a ruidos anómalos, vibraciones, ruidos en la frenada, golpes en los cambios de marcha, dirección… Probar el coche con normalidad, mediante un uso común. No hace falta exigirle al máximo, si tiene algún problema o avería, saldrá mediante una prueba de conducción corriente. Realizar la prueba de conducción sin música y sin distracciones.
10. Comprobar que todos los sistemas eléctricos funcionen correctamente. Elevalunas, climatización, cierres, sistemas de infoentretenimiento, bluetooth…
Mediante estos pasos podremos hacernos una idea global del coche, aunque nosotros recomendamos revisarlo con un profesional mecánico.
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